Las zoonosis como enfermedades laborales

El contacto con agentes infecciosos, causantes de enfermedades zoonóticas, se ve multiplicado y acentuado por diversas profesiones, oficios y trabajos, que exponen a las personas a variados riesgos de contraer estas enfermedades. Esas profesiones, oficios o trabajos de riesgo pueden tener como características:

  • contacto con animales potencial o verdaderamente infectados (sintomáticos o asintomáticos) por agentes de zoonosis;
  • contacto con ambientes contaminados por agentes de zoonosis;
  • o contacto con productos derivados de animales infectados por agentes zoonóticos.

 

Hay que destacar que cuando decimos contacto, según la zoonosis que estemos considerando,  puede implicar una entrada al organismo por piel (sana o dañada), mucosas (conjuntiva ocular), vía respiratoria o vía digestiva.

Son zoonosis laborales: brucelosis, leptospirosis, carbunco, rabia en operadores laborales en riesgo, fiebre Q, psitacosis en criadores de aves, entre otros ejemplos posibles.    

Para cada caso, en cada zoonosis particular y para cada labor, que implique riesgo, se deben tomar medidas preventivas y/o de protección de la persona expuesta:

tratándose de animales de cría para explotación/producción, importa el estado sanitario de los mismos, con riguroso control veterinario;

tratándose de actividades vinculadas a la cría, manipulación o contacto con animales silvestres, ser consciente de los potenciales riesgos y tomar la medidas de precaución necesarias para poner barreras con el animal en sí, sus productos, deposiciones u orina;

no pudiéndose evitar el riesgo ni minimizarlo preventivamente, son los elementos de protección aquellos que darán seguridades o certezas al trabajador, y éste debe contar obligatoriamente con los mismos y, al contar con ellos, usarlos de forma acertada y profesional;

cada elemento de protección tendrá su aplicación sobre el trabajador mismo (bloqueando el contacto con el elemento de riesgo) o sobre el ambiente (bajo forma de ambientes de presión positiva, ventilación con condiciones de seguridad, entre otros);

los elementos de protección de ben ser de la calidad y del tipo indicado, como por ejemplo el tipo de filtro en máscaras protectoras,  el tipo de material en guantes y delantales, ropa de diseño y telas adecuadas, antiparras para protección de ojos y conjuntivas, entre otros ejemplos posibles. En Uruguay las zoonosis laborales, son de “notificación obligatoria”, y el trabajador afectado por una de ellas es un paciente bajo cobertura del Banco de Seguros del Estado.